Cómo manejar a Capricornio
Normalmente suele estar rodeado de un muro infranqueable que él mismo se ha construido. Es tímido pero fuerte, distante y orgullosamente ambicioso. Aparentemente la opinión del prójimo le tiene sin cuidado y, sin embargo, se desvive por la adulación.
Necesita desesperadamente que le digan que es inteligente, bueno, deseable e interesante, aunque ponga cara de póquer cuando le digas alguna monada.
El viejo Saturno, regente de Capricornio, no es precisamente un "latín lover" y, sin embargo, detrás de su barba blanca guarda secretos muy apetecibles. Siempre se ha dicho que Capricornio es una buena inversión a largo plazo.
Por cierto, Marte está en exaltación en este signo y le proporciona una sexualidad poderosa y gran creatividad y fantasía erótica, aunque luego vuelva a ser la persona seria, formal y responsable que todos conocemos durante el día. Capricornio es de florecimiento tardío, rejuvenece con la edad.
Esto no quiere decir que sus amores sean fogosos y locamente apasionados, porque no lo son, en cambio son profundos, estables y duraderos.
Cuando se enamora se ve sometido a una vorágine de sensaciones y emociones que le inundan y le producen grandes conflictos internos.
Aparentemente este signo es serio y formal, gracias a su regente Saturno, pero si hurgas un poco hacia el interior te encontrarás con un romántico empedernido, soñador de aventuras fantásticas, aunque luego en la realidad no le guste correr riesgos innecesarios y necesite tenerlo todo bajo control.
Su forma de amar no es precisamente audaz y apasionada, pero es capaz de hacer las conquistas más difíciles. Capricornio es tímido y pudoroso, de manera que si quieres conquistarlo no lo asustes, muéstrate comprensivo, preocúpate por su trabajo, escúchalo sin cansarte y, sobre todo, aprende a callarte en el momento oportuno.