Cómo manejar a Acuario
Lo primero que hay que tener en cuenta es que en el amor es tan paradójico como en todo lo demás. Es cierto que cuando está enamorado tiene toda la fidelidad de los signos fijos, pero también el desapego y la falta de emoción del elemento aire. En realidad Acuario no es fiel ni infiel.
Es sólo fiel a sí mismo y a su moral particular y si la vida familiar le agobia o las responsabilidades le resultan abrumadoras, es posible que busque nuevos rumbos y mantenga relaciones alternativas hasta que encuentre una que le estimule lo suficiente para dejar atrás la vida familiar que le impide evolucionar.
Hay que tener en cuenta que Acuario navega a toda velocidad por las galaxias y baja a tierra sólo de vez en cuando. Es original, inteligente, rebelde, amable, amistoso, cordial y, a veces, un poco extravagante, pero también es algo distante y le cuesta establecer relaciones que supongan algún compromiso debido a su amor a la libertad y a la aventura.
Para Acuario la vida es un experimento y, si quieres interesarlo, tendrás que hacerle creer que formas parte de dicho experimento. Quiere amar en libertad y si lo consigue tratará a su pareja a las mil maravillas.
No le van las insinuaciones sexuales, le espanta la pasión reconcentrada y morbosa. En cambio, un flirteo suave le puede hacer mucha gracia porque en ese terreno se mueve muy bien. Difícilmente se deja arrastrar por una pasión volcánica que lo devore.
Acuario ama de otra manera, busca un compañero o compañera más que un o una amante compulsivo que lo agobie y lo atormente con celos y posesiones. Se trata de un signo tímido, desconcertante, encantador, despistado y muy original.